El dióxido de carbono (CO2) es un producto de desecho producido por el cuerpo. La sangre transporta el dióxido de carbono del cuerpo a los pulmones. Los resultados anormales pueden indicar que su cuerpo tiene un desequilibrio hidroelectrolítico o un problema para eliminar el dióxido de carbono de los pulmones. Por lo general, el CO2 total está aumentado en la acidosis respiratoria, la alcalosis metabólica y cuando se produce un consumo excesivo de productos alcalinos. El CO2 está disminuido en la alcalosis respiratoria compensada, la acidosis metabólica y en los
trastornos renales en los que no pueden excretarse los iones H+.
No extraiga la muestra de un brazo por el que se esté administrando una transfusión intravenosa.
El tubo al vacío se debe llenar completamente al recoger las muestras de sangre para evitar el escape del CO2. Centrifugue las muestras y retire el suero o plasma del material celular dentro de un plazo de 4 h tras la recogida, conservar en recipientes bien tapados. Enviar a la central lo antes posible. Evitar congelar la muestra más de 1 vez.
Preferible: Tubo tapón rojo con gel.
Aceptable: Tubo tapón verde (Heparina litio).
Preferible: Suero
Aceptable: Plasma
TA: (20 a 25) °C 40 h Herméticamente cerrado
R: (2 a 8) °C 7 d
C: -15 °C 6 meses
6 h
Hemólisis, lipemia o ictericias fuertes. Tipo de muestra inadecuado. No se recomienda plasma con citrato. Sangre capilar.
En casos muy raros pueden obtenerse resultados falsos debidos a la gammapatía, particularmente del tipo IgM (macroglobulinemia de Waldenström). Bajo ciertas condiciones ambientales de laboratorio, la concentración de dióxido de carbono (CO2) puede ser elevada de manera anormal. La concentración fluctuante de CO2 ambiental puede interferir con el test de CO2‑L produciendo valores aumentados de CO2
Diario según horarios Sede Central
Hombres y mujeres
(22 a 29) mmol/l